Son grandes y sus corazones más grandes aún. Son leales, nobles, fieles, tiernos y cariñosos. Los adjetivos parecen no terminar nunca para calificar a los miembros de estas razas. Darían la vida por sus dueños, pero por maldad o ignorancia fueron encasilladas y pasaron a integrar un grupo mal llamado “Razas Peligrosas”. Se los ofende y difama día a día, se los maltrata, se los enjuicia, se los condena. Se los cría indiscriminadamente a partir de la desidia y la negligencia y se venden como objetos de “moda o seguridad” sin pensar que se trata de vidas que merecen ser respetadas. Quien tuvo o tiene un perro de cualquiera de estas razas supuestamente agresivas, seguramente estará de acuerdo y sumará comentarios con anécdotas propias. Es el ser humano, que para beneficio propio los entrena para fines ruines, sin tener ellos la posibilidad de escapar. Condenemos a quienes los maltratan, a los verdaderos culpables, y no a ellos que son víctimas de situaciones ignominiosas. Los perros no nacen, se hacen. ¿Habrá llegado el momento de entender que son los dueños los que deben hacerse cargo de su crianza y educación?
No hay razas asesinas, hay dueños irresponsables.
ESTOS SERES SON NOBLES, TIERNOS Y SENSIBLES…¡PURO CORAZÓN!



Dejanos tu comentario...

  • 2651659 visitas totales.